La primera vacuna nació a finales del siglo XVIII, cuando el médico inglés Edward Jenner comprobó que la viruela de las vacas inmunizaba frente a la humana. Más de un siglo después, la gripe de 1918 y 1919 dejó en Cabra más de un centenar de muertos sin vacuna posible, y en 1933 la ciudad estrenó su Centro de Higiene Rural y dispensario antituberculoso, cabecera sanitaria del sur de Córdoba.
Con la pandemia de covid de fondo, Antonio Ramón Jiménez Montes repasa la historia de las vacunas, el trabajo de las primeras enfermeras y visitadoras sanitarias, sus propios recuerdos del dispensario y la importancia de invertir en investigación.



