Un documento de 1593, conservado en la Universidad de Sevilla, en el que Miguel de Cervantes se declara «natural de Córdoba», se presentó hace poco como un descubrimiento. Pero ya se conocía en 1914, y los especialistas recuerdan que en el siglo XVI «natural de» no equivalía a «nacido en»: la cuna de Cervantes sigue siendo Alcalá de Henares.
Antonio Ramón Jiménez Montes desmonta esta «fake news» histórica y, con el libro «Los Cervantes y Cabra» de Antonio Moreno Hurtado, repasa los vínculos documentados de la familia con la ciudad: su abuelo, Juan de Cervantes, fue alcalde mayor de Cabra y Baena, y su tío Andrés, alcalde ordinario, echó raíces aquí.



