El Ara de Bacauda, que se conserva en la iglesia de San Juan Bautista del Cerro, es un ara romana reutilizada como altar y dedicada a Santa María a finales de mayo del año 650, según su inscripción. Es quizá la primera dedicación a Santa María grabada en piedra y una de las joyas arqueológicas de Cabra, con casi catorce siglos de historia.
Antonio Ramón Jiménez Montes explica cómo los cristianos de época visigoda convertían aras romanas en pies de altar, quiénes la dedicaron (Eulalia y su hijo, un monje), su posible origen en un monasterio cercano a Gaena, el obispado de Egabro y las piezas semejantes de la Bética, e invita a visitarla en mayo.




