La pintora surrealista Remedios Varo, nacida en Anglès (Girona) en 1908 y exiliada en México, tenía raíces egabrenses por su padre, Rodrigo Varo. Un capítulo de la doctora Amparo Serrano de Haro en el libro «Poderosísimas armas» plantea, a partir de una nota de «La Opinión» de 1933, que la familia pasó una temporada en Cabra hacia 1918 y que las Escolapias y la Sierra podrían estar en su tríptico «Hacia la torre», «Bordando el manto terrestre» y «La huida».
Antonio Ramón Jiménez Montes desgrana esta hipótesis, la une a la frase de Octavio Paz «no inventa, recuerda» y repasa la trayectoria de la artista.



