Juan de Valdés Leal, bautizado en Sevilla el 4 de mayo de 1622, cargó con la etiqueta de «pintor de la muerte» por las «Postrimerías» que pintó para Miguel de Mañara en el Hospital de la Caridad de Sevilla. Pero obras como el gran lienzo del retablo de las Escolapias de Cabra, el antiguo convento de capuchinos, que firmó en clave en 1672, muestran un pintor lleno de color y movimiento.
Antonio Ramón Jiménez Montes recrea la vida en aquella Cabra del siglo XVII, diezmada por la peste, cercada por murallas y llena de hortelanos, conventos y nobles, cuenta los apuros económicos de un pintor que competía con Murillo y reivindica el valor de la cultura.




