El 20 de abril de 1483, en la batalla de Lucena, junto al arroyo de Martín González, las tropas del conde de Cabra, Diego Fernández de Córdoba, y de su sobrino el alcaide de los Donceles, señor de Lucena, derrotaron al ejército de Boabdil, el último sultán de Granada, que cayó prisionero. La victoria sacó a la Subbética de la frontera y abrió el camino hacia la entrega de Granada en 1492.
Con documentos del Archivo Histórico Nacional, Antonio Ramón Jiménez Montes reconstruye la batalla, el papel del pendón de Cabra, la captura del rey en un fangal y los honores de los Reyes Católicos, y separa la historia de la leyenda: Boabdil difícilmente estuvo preso en Cabra.



