En enero de 1921 abrió en la plaza de España de Cabra la oficina número 39 del Banco Hispanoamericano, una de las primeras agencias bancarias de la ciudad, con seis departamentos y más de veinte empleados. «La Opinión» lo celebró en portada como fruto del florecimiento de la industria y el comercio egabrenses. Nacido en 1900, el banco fue pionero en crear una red de sucursales y acabó, tras varias fusiones, en el Santander.
Antonio Ramón Jiménez Montes, que trabajó en esta entidad, repasa la crónica de la inauguración, los nombres ligados a la oficina, la vida del patio de operaciones y la política social de aquella banca, y lamenta que se haya perdido el trato en persona.



