Hace un siglo, el carnaval de Cabra duraba una semana entera, del domingo de carnaval al domingo de Piñata, con bailes de máscaras en el Centro Filarmónico y el Círculo de la Amistad y murgas y estudiantinas por las calles. En 1921 la estudiantina del Filarmónico, dirigida por el maestro Moral, viajó en tren a Málaga y ganó el primer premio de su concurso de carnaval.
Antonio Ramón Jiménez Montes recorre la crónica de «La Opinión», con su misteriosa máscara, sigue la fiesta hasta su desaparición en 1937, la añoranza de Manuel Mora y su recuperación en 1981, y recuerda su propia etapa como delegado de fiestas.



