El 25 de noviembre de 1491 se firmó el Tratado de Granada, las capitulaciones que ponían fin a diez años de guerra y que llevaron a la entrega de la Alhambra el 2 de enero siguiente. Entre sus treinta y siete firmantes estaba el tercer conde de Cabra, Diego Fernández de Córdoba y Mendoza, heredero de su padre, el segundo conde, que capturó a Boabdil en la batalla de Lucena de 1483.
Antonio Ramón Jiménez Montes repasa el papel militar y político de los dos condes, los setenta y siete capítulos del tratado, la labor de las mujeres que gobernaban los señoríos y la posible estancia de la reina Isabel en el castillo de Cabra.




