Los nombres de las calles de Cabra cuentan su historia. Muchos nacieron de los vecinos que las habitaban, como los Almaraz o los Merino, y otros, como Río, Fuente o Álamos, aparecen ya en el repartimiento de 1577. A finales del siglo XIX llegaron las placas oficiales y los números de las casas; en 1937 se cambiaron muchos nombres, con azulejos de Talavera de Ruiz de Luna, y en 1979 la primera corporación democrática abrió otra polémica.
En la última cita de 2023, Antonio Ramón Jiménez Montes repasa placas de cerámica, de caliza y metálicas, reivindica más calles con nombre de mujer y apoya la idea de usar códigos QR para conocer el origen de cada nombre.



