León XIV, elegido en un cónclave de apenas dos días y fuera de todas las quinielas, es agustino, matemático y doctor en derecho canónico, fue misionero en el Perú y obispo de Chiclayo, y ha elegido un nombre que remite a León XIII, el papa de la «Rerum novarum» y de la doctrina social de la Iglesia.
Tras el anuncio del «Habemus Papam», Antonio Ramón Jiménez Montes desgrana las claves de la elección: el nombre, la vestimenta, la trayectoria y los retos del nuevo pontificado. Y lo relaciona con Cabra a través de las Agustinas Recoletas y de dos agustinos egabrenses: fray Alonso de Aguilar, primer catedrático del Real Colegio en 1692, y fray Manuel Flores Leña, misionero en Brasil.


