Luis Fernández de Córdoba y Zúñiga, IV conde de Cabra y II duque de Sessa por su boda con Elvira, hija del Gran Capitán, fue embajador de Carlos V ante la Santa Sede desde 1522, en los años de Adriano VI, Clemente VII, la batalla de Pavía y la Liga de Cognac. Murió en Roma en 1526 y sus restos descansan junto a los de su suegro en San Jerónimo de Granada.
Antonio Ramón Jiménez Montes reconstruye su vida y su papel en la diplomacia del Renacimiento, desde la bula de León X que permitió su matrimonio hasta su biblioteca de humanista, y explica cómo se fueron separando con el tiempo los títulos de la casa de Cabra.



