El santuario de Nuestra Señora de la Sierra, documentado desde finales del siglo XIV, se alza a 1.223 metros sobre el nivel del mar en el Picacho de Cabra: es el más alto de Andalucía y el tercero de la península, tras la Peña de Francia y la Virgen del Brezo. El Picacho fue además uno de los primeros espacios naturales protegidos de España.
En vísperas de la Candelaria, Antonio Ramón Jiménez Montes recorre las montañas como lugares sagrados, las descripciones de «La Opinión» y del geólogo Eduardo Hernández Pacheco, los «sitios naturales sagrados», las advocaciones marianas ligadas a la naturaleza y una comparativa con santuarios de toda España, de Tenerife a Chipiona.




