Pasa el tiempo.

3 minutos de lectura
Foto de los años ochenta en Granada: seis amigos, tres chicas y tres chicos, abrazados y sonrientes

Ya dos meses desde aquel 13 de marzo que nos confinaba y se barruntaba como una fecha que marcaría los días de un calendario que no sabíamos cómo se iba a desarrollar. Y hemos aprendido a vivir esta etapa que aún está en proceso por lo que no podemos bajar la guardia. Seguimos pasando fases, semanas, días, horas.

A fin de cuentas, eso es lo que pasa en la vida. Hacemos planes, tenemos objetivos, vivimos con la vista puesta en algo y, de pronto, nos damos cuenta de que todo puede cambiar. Nuestra resiliencia nos hace actuar conforme a un instinto de supervivencia protista y hasta en las más adversas condiciones solemos buscar todas las opciones posibles para llevarlo de la mejor manera posible. Eso es vivir. Y esa es también parte de nuestra condición humana que en este tiempo ha incorporado una visión más espiritual, más inmaterial que nos ha llevado (al menos así parece) a considerar de otra manera y de nuevo, aquellos valores intangibles que se han mostrado importantes en estas semanas y que quizá habíamos dejado de lado. Ya lo hemos dicho otras veces, lo cotidiano nos pasa inadvertido.

Así vemos cómo el tiempo – o más bien su concepción vulgar que diría Heidegger en su libro El ser y el tiempo – pasa inexorablemente a nuestro lado, y no deja indiferente nuestra percepción de las cosas. Caemos en la cuenta entonces que somos nosotros los que pasamos, como dice el viejo aforismo. Y ahí entramos inmersos en un recuerdo que surge de una fotografía, una canción, una emoción o un auténtico vuelco que nos lleva a mirar la estela de lo que fuimos para saber qué es lo que somos.

Soy fan de la serie El Ministerio del Tiempo. Y en el segundo capítulo que vimos en la noche del martes 12 de mayo, algunas frases y momentos me llevaron a los años 80. También me resultó graciosa la recreación del «Un, dos, tres…» en el Madrid cortesano de Felipe IV y la adaptación del tiempo para las respuestas con una viola, un clave y un flautín… curioso.

Pero lo que más me llamó la atención fue una de las frases de Salvador, el subsecretario del Ministerio cuando dijo que «¡los ochenta!, época de libertades. Ahora en pleno siglo XX nadie se atrevería a producir esta película (hablando de Laberinto de pasiones de Almodóvar) …» y como dice mi amiga María José Carmona: “nos parece mentira haber vivido aquello».

Música y amistad que pudimos vivir en la Granada de los 80. Se me cuelan por la memoria, entre tantos buenos momentos compartidos con mis amigas y amigos del Hispano, escuchar a Maria José en Radio Genil o aquellos impagables conciertos de la «jazzería» de la Acera del Casino, en el viejo ambigú del Isabel la Católica – por entonces era sala de cine- que fueron parte de la también intensa movida granadina (que no solo la hubo en Madrid).

Pienso entonces en aquella frase de Octavio Paz en El Laberinto de la soledad: «el tiempo deja de ser sucesión y vuelve a ser lo que fue, y es, originariamente: un presente en donde pasado y futuro al fin se reconcilian«.

Y me doy cuenta que el presente es, al fin y al cabo, nuestra más auténtica manera de vivir y por tanto de ser.

Portada de «El ser y el tiempo», de Martin Heidegger (Fondo de Cultura Económica)

Un libro

Martín Heidegger – El Ser y el tiempo (1927)

Compártelo:

Escucha también

Lo he contado en la radio, en «La Historia entre líneas».

Más sobre mí

Un comentario

  1. Manuel Escudero Valera

    Precioso y preciso.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Protección de datos

Responsable
Antonio Ramón Jiménez Montes.
Finalidad
publicar tu comentario con tu nombre y, si hace falta, escribirte sobre él. Tu correo no se publica.
Legitimación
tu consentimiento, al enviar el comentario.
Destinatarios
nadie, salvo obligación legal.
Derechos
acceder a tus datos, corregirlos o borrarlos (y los demás que te da la ley) escribiendo a contacto@jimenezmontes.com.

Más información en Privacidad.

Más sobre Textos personales

Ver el tema

  • El tiempo, los relojes, la vida.

    No acierto a comprender la capacidad que tenemos de hacer del tiempo algo que podamos controlar. A menudo estamos tan liados (en el sentido menos placentero del término), que no tenemos tiempo para casi nada. No nos damos cuenta que pasa, inexorablemente, sin que podamos volver a recuperar algo pasado, salvo que lo hayamos vivido y lo tengamos en la…

    Leer el artículo

  • Vivooooo!!!!!.

    Eso me dijo la última vez que hablábamos por teléfono. Hace poco. Una de las tantas veces que me llamaba para comentarme algo sobre Cabra, sus plenos, sus cosas, sus noticias. Sobre La Opinión. O sobre cualquier otra cosa de las muchas que teníamos en común. Durante muchos años hemos compartido amistad, familiaridad, cariño, discrepancias. Aprendimos de él tanto, tanto,…

    Leer el artículo

  • Caja de cintas de casete antiguas, con las carátulas escritas a mano con listas de canciones

    #YoMeQuedoEnCasa – Día noveno – Cintas de casete

    23 de marzo – Día noveno Mientras intento no prestar demasiada atención a las noticias, hoy en vez de fotos, me pongo a mirar en una de esas cajas que no sé cuánto tiempo lleva cerrada. La abro y me encuentro con otra cajita, más pequeña, que tiene una pegatina envejecida, amarillenta, en la que con una tinta de bolígrafo…

    Leer el artículo