En Cabra, la relación con la muerte deja huella durante casi 6.000 años: desde la necrópolis de la Beleña, de más de 3.500 años antes de Cristo y con unas doscientas personas enterradas, hasta el cementerio de San José, inaugurado el 1 de julio de 1903 en el camino de Rute. La lápida más antigua que se conserva, en la parroquia de la Asunción, data de 1494.
Con motivo del día de los difuntos, Antonio Ramón Jiménez Montes repasa los rituales funerarios, los enterramientos en iglesias y cofradías, la Real Cédula de Carlos III de 1787 y los panteones más notables del cementerio egabrense, y anima a descubrir el turismo funerario.




