Jerónimo de Leyva, lucentino, canónigo de la catedral de Sevilla, provisor y vicario general del arzobispado, compró el 11 de junio de 1612 la Casa Grande de Cabra, que había sido del conde de Cabra y hoy alberga el IES y la Fundación Aguilar y Eslava. Al ampliarla, usó en su fachada los mármoles rojos y negros tan característicos del barroco andaluz.
Antonio Ramón Jiménez Montes recuerda además su papel en Sevilla, donde en 1608 autorizó la hermandad trianera de las Tres Caídas, hoy de la Esperanza de Triana, ya cansado de tantas peticiones: «Dese, dese, dese».



