La fiesta del Corpus Christi nació en Lieja hacia 1247, a partir de la religiosa Juliana de Cornillón, y tras el milagro de Bolsena el papa Urbano IV la extendió en 1264 a toda la Iglesia. Llegó a España por Aviñón y el Camino de Santiago, y en Cabra ya había un hospital del Corpus Christi en 1517 y una cofradía del Corpus hacia 1560.
En un año sin procesión por la pandemia, Antonio Ramón Jiménez Montes recuerda los gigantes, dragones y danzantes, los autos sacramentales, el paso de la fiesta del jueves al domingo y la singular custodia turriforme de Cabra, y explica por qué la procesión claustral de este año recuerda a las de hace siete siglos.




