La congregación servita de Nuestra Señora de las Angustias de Cabra nació a la par que el monasterio de las Agustinas Recoletas, llegadas de Granada en 1697. Según el profesor Antonio Moreno Hurtado, los primeros hábitos se impusieron el miércoles de ceniza de 1698 y la erección canónica llegó en 1699, lo que la sitúa entre las cinco o seis primeras congregaciones servitas de España.
Antonio Ramón Jiménez Montes sigue su historia a través del «libro de hechos notables» de las monjas: el padre Ramírez de Mesa, el impulso de Julián de Villavicencio, la espiritualidad de los siete dolores de la Virgen y la cofradía actual, heredera de esa tradición, ante el encuentro servita de Andalucía que acogía Cabra.




