San Carlos Borromeo, santo del siglo XVI, sobrino del papa, cardenal y arzobispo de Milán, destinó sus rentas a los pobres, cuidó a los apestados y fue clave en la aplicación del Concilio de Trento. Patrón de la banca, de catequistas y seminarios, aparece retratado en el retablo de San Juan de Dios de Cabra.
Antonio Ramón Jiménez Montes explica cómo sus instrucciones para construir iglesias, aplicadas por fray Alonso de Jesús Ortega en las de San Juan de Dios, dejaron huella en los templos egabrenses: puertas cuadradas, gradas, una sola nave en cruz latina, el coro sobre la puerta y el sagrario en el altar mayor. Antes, un mensaje de solidaridad con los damnificados por las inundaciones.



